Ante el registro de un sismo, sin importar su magnitud, lo más importante es siempre seguir con el protocolo y mantener la calma.
Nancy Valenzuela / NORO
En México, los sismos se han convertido parte de la vida cotidiana, por lo que saber qué hacer luego de un movimiento puede ayudarnos a marcar la diferencia entre mantenernos a salvo o exponernos a riesgos innecesarios.
Además, la clave es no dejarse llevar por el pánico, sino permanecer tranquilos para pensar y actuar de mejor manera y evaluar los riesgos después de un sismo.
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Al terminar el sismo, esto es lo primero que debes revisar
Cuando el movimiento termine, no corras ni salgas sin observar tu entorno. Es común que las personas salgan descalzas o con poca ropa, lo que aumenta el riesgo de heridas. En su lugar, revisa lo siguiente:
- Verifica si hay olor a gas: en caso de que la haya, ventila de inmediato y cierra la llave de paso. No enciendas cerillos, velas ni aparatos eléctricos hasta confirmar que no hay fuga.
- Revisa la electricidad: si no hay señales de gas, sube los interruptores y confirma que el sistema funcione correctamente.
- Busca daños estructurales: las grietas diagonales en inclinación de 45 grados pueden indicar que algún elemento importante está comprometido. Si tu vivienda tiene más de un nivel, revisa primero la planta baja antes de subir.
- Asegura mobiliario y objetos: confirma que muebles pesados estén estables, que no bloqueen salidas y que no haya objetos a punto de caer.
Si la estructura luce segura, se puede volver a ocupar con precaución. Si hay daños visibles o dudas, es indispensable pedir ayuda a Protección Civil.

¿Cuándo pedir ayuda profesional?
Debes solicitar una revisión experta si observas grietas severas, desplomes parciales o cualquier señal de debilitamiento. Instituciones como Protección Civil o el Instituto para la Seguridad de las Construcciones pueden realizar valoraciones gratuitas, y también suelen organizarse brigadas técnicas desde universidades o colegios de ingenieros. Habitar un inmueble dañado es peligroso, ya que aunque el daño parezca “menor”, puede agravarse con una réplica.
En horas posteriores se pueden presentar réplicas: qué hacer y qué evitar
Después de un sismo pueden ocurrir réplicas, por lo que es vital mantenerse alerta. Sigue estas recomendaciones:
- Usa el teléfono solo para emergencias y evita saturar líneas.
- Enciende la radio para recibir información y mantente al tanto de fuentes oficiales.
- Revisa si hay personas lesionadas y busca atención médica si es necesario.
- Evita tocar cables sueltos o caídos.
- Limpia líquidos inflamables o tóxicos derramados.

- No comas ni bebas hasta verificar que los alimentos estén limpios.
- Aléjate de edificios dañados y colabora con las autoridades.
La prevención también salva vidas
Prepararse es una tarea constante: revisa periódicamente tu vivienda, identifica zonas seguras, llaves de gas e interruptores, diseña un plan familiar, participa en simulacros y ten un kit de emergencia con agua, medicinas y documentos importantes.
Con información de UNAM, Gobierno de México y Red Sísmica de Ciudad de México




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