En el norte de México, la agrotech transforma el campo con drones, sensores y análisis de datos para anticipar plagas, optimizar el riego y lograr una agricultura más productiva y sostenible.
Grecia Bojórquez/ NORO
El trabajo agrícola ha estado históricamente marcado por la incertidumbre, plagas, sequías y granizadas forman parte del día a día y los rendimientos dependen del clima y la planificación. En este escenario, las startups agrotech han irrumpido con soluciones digitales que permiten a los productores del norte de México tomar decisiones más informadas y precisas.

Drones, satélites y sensores al servicio del agricultor
La llegada de la tecnología al sector agrícola, conocida como agrotech, ha comenzado a cambiar la forma en que se producen alimentos, al combinar herramientas digitales con prácticas tradicionales para mejorar la eficiencia, la productividad y la sostenibilidad.
Empresas como Luxelare están mostrando cómo la innovación tecnológica puede impactar directamente al trabajo en el campo. Desde Sinaloa, Julio López y su socio Manuel Richter desarrollaron una plataforma que utiliza información satelital y drones para monitorear la salud de los cultivos.

Con la app de Luxelare, los agricultores pueden conocer la presencia de plagas, las necesidades hídricas, el ritmo de crecimiento y las previsiones meteorológicas de manera precisa, sin necesidad de realizar fuertes inversiones.
La empresa también integra estaciones meteorológicas inteligentes que registran variables como humedad, temperatura y exposición al clima, lo que permite detectar enfermedades y tomar decisiones preventivas. Esta información, antes inaccesible, ahora guía a los productores sobre dónde aplicar fertilizantes o pesticidas, optimizando recursos y aumentando la rentabilidad.
Rentabilidad y sostenibilidad como prioridades
El enfoque de Luxelare y otras startups de agrotech no se limita a la eficiencia, ya que su misión es también mejorar la calidad de vida de los agricultores y propiciar prácticas sostenibles. Los productores pueden reducir riesgos climáticos, minimizar el uso de insumos y planear estrategias de cultivo más precisas, con la información generada por sus sistemas.

De acuerdo con López, los agricultores que integran estas tecnologías pueden duplicar su rentabilidad. Por ejemplo, un agricultor de maíz que obtiene un 20-25% de beneficio con métodos tradicionales podría alcanzar entre 40 y 45% usando herramientas digitales. Esto representa un aumento económico y también un manejo más responsable de los recursos naturales.
Agrotech que transforman la rutina del campo en el noroeste
La agrotech ofrece soluciones que van desde drones que sobrevuelan hectáreas de cultivo para identificar problemas hasta sistemas automatizados de riego y mapeo de suelos. La inteligencia artificial y el Internet de las cosas se incorporan progresivamente lo que permita a los productores contar con granjas inteligentes y sistemas autónomos que monitorean, predicen y optimizan procesos en tiempo real.

En el norte de Sinaloa, la aplicación de estas tecnologías ha permitido detectar y prevenir enfermedades como el tizón foliar en el maíz, gracias al ajuste de fertilización y reducción de las aplicaciones de químicos innecesarios. Esto significa que los agricultores ahora pueden aplicar medidas preventivas en lugar de correctivas, lo que ahorran tiempo y recursos, y protegiendo mejor la producción.

La transformación tecnológica en el campo responde a dificultades globales que son el crecimiento poblacional, el cambio climático y la necesidad de producir alimentos de manera más ética y eficiente. Las empresas agrotech actúan en la ganadería, agricultura, pesca y otros entornos rurales, cubriendo toda la cadena agroalimentaria, desde la producción hasta la distribución.
Aunque el acceso a estas herramientas aún es limitado en algunas regiones, la evidencia en el noro demuestra que la digitalización del campo ya es posible y rentable.
Con información de Debate, luxare.com, thinkbig.com, Milenio, El Sol de México y Contexto Ganadero.




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