Con la gran fiesta del puerto, diversos ambientalistas han expresado su preocupación por los desafíos medioambientales que esta celebración conlleva

Daniela Valenzuela / NORO
El Carnaval Internacional de Mazatlán 2025 está a punto de suceder, y con él llega una de las celebraciones más esperadas del estado de Sinaloa.
Este evento, con más de un siglo de historia, es considerado uno de los carnavales más importantes de México y Latinoamérica, atrayendo a miles de personas de distintas partes del país y del mundo.
Sus desfiles, la música de banda que resuena en cada rincón del puerto, los impresionantes carros alegóricos y la coronación de la reina del carnaval son solo algunos de los elementos que hacen de esta festividad un espectáculo inolvidable.

Sin embargo, detrás de la majestuosidad de esta fiesta también surgen importantes retos ambientales. Durante los días de celebración, se generan más de 500 toneladas de basura, compuestas principalmente por plásticos, envases de alimentos y desechos derivados del alto consumo en las calles y playas mazatlecas.
Lamentablemente, una gran parte de estos residuos termina en el mar, afectando la biodiversidad marina y la limpieza del entorno costero, teniendo retos medioambientales importantes.
La contaminación que generó el Carnaval en 2024

Durante el Carnaval de Mazatlán 2024, se generaron aproximadamente 690 toneladas de basura, representando un desafío significativo para las autoridades locales. Durante los seis días de celebración, las calles del puerto quedaron repletas de desechos, especialmente tras los desfiles y eventos masivos que atrajeron a miles de personas.
Uno de los problemas más preocupantes fue el uso excesivo de pirotecnia, particularmente durante el Desfile Naval, cuyo impacto ambiental se vio reflejado en la contaminación de las playas.

Gran parte de los residuos pirotécnicos y otros desperdicios terminaron en el mar, afectando la calidad del agua y poniendo en riesgo a la flora y fauna marina.
Como parte de los esfuerzos por mitigar la contaminación, se distribuyeron bolsas reutilizables entre la comunidad para fomentar una disposición responsable de los residuos.
Sin embargo, la iniciativa no tuvo el impacto esperado, evidenciando la necesidad de estrategias más efectivas para reducir la huella ecológica de esta emblemática celebración.
El Carnaval de Mazatlán: ¿Qué medidas se están tomando ante los retos medioambientales?

El Carnaval de Mazatlán es una de las festividades más importantes de México, atrayendo a miles de visitantes cada año. Sin embargo, su impacto ambiental ha sido un tema de preocupación, por lo que las autoridades han implementado diversas medidas preventivas para mitigar los daños al ecosistema.
Una de las principales acciones se centra en la reducción del uso de confeti metálico, un material altamente contaminante que puede tardar entre 100 y mil años en descomponerse.
Al estar compuesto de microplásticos, muchas de sus partículas terminan en el mar, afectando la flora y fauna marina. Para combatir este problema, se han propuesto alternativas más sostenibles para las celebraciones.

En cuanto a la pirotecnia, aunque su uso aún no está prohibido en eventos masivos, en el Carnaval de Mazatlán 2025 se dará un primer paso hacia la transición ecológica. La Banda Adictiva presentará un espectáculo de luces y drones, lo que abre la posibilidad de adoptar esta tecnología en futuras ediciones.
Esto se debe a que en 2024, se utilizaron aproximadamente 900 kilos de pirotecnia en el tradicional Combate Naval, generando contaminación atmosférica y residuos en las playas.
Además, para reducir la acumulación de desechos, se implementarán diversos programas en colaboración con Aseo Urbano y Grupo Modelo, enfocados en la recolección de latas y residuos reciclables.

También se instalarán centros de acopio para facilitar el manejo adecuado de los desechos y promover la participación ciudadana en la preservación del medio ambiente.
Con estas iniciativas, el Carnaval de Mazatlán busca equilibrar la tradición y la sostenibilidad, sentando las bases para un evento más amigable con el entorno en los próximos años.
Con información de Son Playas, El Sol de Mazatlán, Green Dates y Gobierno de Mazatlán.









