Juan Gabriel ofreció un emotivo concierto gratuito en la Isla de Orabá, dejando una huella imborrable en la historia cultural de Culiacán.
Nancy Valenzuela / NORO
Con el paso del tiempo, la Isla de Orabá se ha convertido en uno de los espacios de convivencia familiar y expresión cultural más importantes de la ciudad de Culiacán, donde ha sido el escenario de múltiples presentaciones. Sin embargo, la más emblemática hasta ahora fue la de Juan Gabriel.
En los años 2000, el “Divo de Juárez” hizo historia en la capital de Sinaloa al ofrecer un concierto gratuito en la ciudad y lograr reunir una cifra de más de mil personas, quienes corearon sus grandes éxitos a una sola voz.

Juan Gabriel ofreció un concierto único y gratuito en Culiacán
A pesar de que se rumoraba que la presentación de Juan Gabriel en Culiacán estaba ligado con la política, el artista habría buscado acercar a los habitantes de la ciudad a su música en un ambiente familiar en la Isla de Orabá.
La actuación de Juan Gabriel fue un regalo para el alma de Culiacán. Sus canciones más icónicas resonaron entre los árboles, senderos y rincones de la isla, generando una atmósfera mágica que los asistentes aún recuerdan con cariño.
Juan Gabriel le quitó el sueño a México con su concierto de 9 horas
Otra de las presentaciones más importantes del artista fue la que tuvo lugar en el programa “Mala noche… ¡No!” en la noche del miércoles 31 de agosto de 1988, y la cual inició alrededor de las 22:30 horas y finalizó hasta el día siguiente a las 7:20 horas.

El programa dio inicio con algunos sketches pregrabados y luego Verónica tuvo la oportunidad de entrevistar al “Divo de Juárez”, con quien mantenía una gran amistad desde hace varios años luego de participar en diversos proyectos juntos. Sin embargo, la aparición de Juan Gabriel cautivó a la audiencia, motivo por el cual no paró la transmisión ante los elevados números de rating que se registraron esa noche.
El cantante mexicano se caracterizaba por cantar en vivo con mariachi, pero esa anoche tuvieron que retirarse alrededor de las 3 de la madrugada, pero eso no detuvo a Juan Gabriel, quien le pidió a uno de los integrantes de su equipo a la disquera a buscar sus pistas y seguir cantando.
Un poco después de las 7:00 horas de la mañana, la producción optó por finalizar la transmisión de “Mala noche… ¡no!” solamente porque otros programas tenían que entrar al aire y el equipo debía descansar.

El cierre fue un especial beso de piquito entre Juan Gabriel y Verónica Castro, un momento que marcó la televisión mexicana hasta la actualidad, donde la gente en México sigue recordando el día que el artista y la conductora protagonizaron la noche que el país no durmió.
Con información de Luz Noticias, Noroeste e Infobae




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