Conformado por peloteros de Culiacán, Ensenada, Tijuana y Mazatlán, el equipo de México consiguió un histórico triunfo en la Serie Mundial Cal Ripken 2025 en la categoría Sub-8. El combinado azteca derrotó a Estados Unidos para levantar el título de esta competencia
Dulce Navarro / NORO
El equipo de México consiguió un logro histórico en el béisbol infantil mundial, esto tras proclamarse campeón de la Cal Ripken World Series 2025 en la categoría Sub-8; la escuadra de nacional, conformada por niños de Culiacán, Tijuana, Ensenada y Mazatlán, venció a Estados Unidos para conseguir este máximo título.

El roster de México se consolidó como campeón con una gran muestra de talento infantil
En Cherry Hill, Nueva Jersey, un grupo de 12 pequeños peloteros, algunos de apenas siete años, superaron a Estados Unidos con marcador de 10-2 en la final del prestigioso certamen. Este logro coloca a México en la élite del béisbol formativo y resalta el potencial que emerge desde edades tempranas.
El duelo decisivo tuvo como gran figura a Milán “Búfalo” Zazueta, quien se mantuvo sólido en la lomita con una actuación de 10 ponches en cuatro entradas. Su dominio abrió el camino para que Carlos López entrara al relevo con dos innings perfectos, asegurando que la ofensiva estadounidense no tuviera oportunidad de reaccionar. El último out llegó con una jugada entre Zazueta y Carlos Vaca en la inicial, sellando la victoria tricolor con contundencia.

La novena mexicana presentó un cuadro equilibrado que combinó defensa y bateo oportuno. La alineación titular incluyó a Zazueta como lanzador, Abraham Enríquez en la receptoría, Carlos Vaca en primera base, Roberto “Roki” Cruz en segunda y Carlos Verdugo en tercera.
En el campocorto estuvo Erik Altamirano, mientras que los jardines fueron cubiertos por Yadier Mondaca, Carlos “Chapo” López y Humberto “Chuky” Huizar. Como bateador designado participó Gabriel Espinoza, y en el bullpen destacaron Matheo Quintero e Ian Canseco.

La región noroeste de México se consolida como una cuna de talento deportivo para el beisbol
El triunfo tiene un significado que trasciende lo deportivo, pues el equipo está conformado por niños de distintas ciudades como Culiacán, Tijuana, Ensenada, Mazatlán y Juan José Ríos, lo que convierte la victoria en un símbolo de unión cultural y regional de la zona noroeste de México.

La Serie Mundial Cal Ripken forma parte de la Babe Ruth League, una de las organizaciones de desarrollo juvenil más reconocidas en el béisbol internacional. Con sede en Nueva Jersey, la liga organiza competencias en categorías que abarcan desde los cuatro hasta los dieciocho años, y es considerada una plataforma de proyección global. La división Rookie, donde compitieron los pequeños mexicanos, agrupa a jugadores de siete y ocho años y representa un escaparate de futuros talentos.

El campeonato destaca por la dificultad del torneo y también por el camino recorrido: enfrentar a selecciones de distintos países y superar rondas clasificatorias de alto nivel competitivo. Para México, imponerse al anfitrión Estados Unidos en la final acentúa el mérito de la victoria.
El título mundial conseguido por la selección infantil es un ejemplo de disciplina, talento y trabajo en equipo. La combinación del pitcheo dominante, la ofensiva productiva y la entrega en cada jugada permitió a los pequeños alcanzar la cima de un torneo de gran exigencia.

Este triunfo simboliza la capacidad de México para generar figuras desde la infancia y proyectarlas en escenarios internacionales. Con esta victoria, los pequeños campeones mantienen con vida la esperanza de nuevas generaciones que ven en el béisbol una oportunidad para sobresalir dentro de su disciplina a nivel mundial.
Con información de Infobae, LatinUS, Mediotiempo y Contra República










