El Gran Acuario de Mazatlán ha dado la bienvenida a dos adorables venados cola blanca rescatados y extiende una invitación a la comunidad para que descubra su nuevo hábitat, diseñado especialmente para su cuidado y bienestar

Daniela Valenzuela / NORO
Durante el 2024, dos ejemplares de venados cola blanca, bautizados como Bambina y Teo, fueron rescatados en circunstancias que comprometían su bienestar y su capacidad para sobrevivir en la vida silvestre.
Conscientes de la necesidad de proporcionarles un espacio adecuado y atención especializada, el Gran Acuario de Mazatlán asumió la responsabilidad de recibirlos y ofrecerles un entorno seguro y acogedor.

Desde su llegada, el equipo del Gran Acuario ha trabajado arduamente para garantizar el cuidado integral de Bambina y Teo, brindándoles una alimentación balanceada, atención veterinaria y un ambiente que favorezca su tranquilidad.
Como parte de este compromiso, recientemente inauguraron un hábitat especialmente diseñado para ellos, donde cuentan con un espacio amplio y enriquecido que simula su entorno natural, permitiéndoles disfrutar de una vida plena y saludable dentro de las instalaciones.
Bambina y Teo en el Gran Acuario de Mazatlán

Los dos ejemplares llegaron al Gran Acuario de Mazatlán bajo circunstancias muy distintas, pero compartiendo una misma necesidad: un refugio seguro donde pudieran recibir los cuidados necesarios.
Bambina, una pequeña venadita cola blanca, fue encontrada en la carretera cuando tenía apenas tres meses de edad. Estaba en un estado de completa vulnerabilidad debido a su ceguera, lo que la hacía completamente dependiente.

Después de ser rescatada, fue trasladada de inmediato al Hospital de la Fauna, donde además se le diagnosticó labio leporino, una condición que complicaría aún más su supervivencia en la vida silvestre.
Debido a estas circunstancias, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) determinaron que Bambina no podría ser reintegrada a su entorno natural.
Por otro lado, Teo, un joven cervatillo macho de apenas cinco meses, llegó al Gran Acuario como parte de un decomiso realizado por las autoridades con solo dos meses de nacido. Aunque gozaba de buena salud, su corta edad y la falta de habilidades para desenvolverse en la naturaleza hicieron inviable su liberación.
Ambos casos reflejan las complejas realidades que enfrentan muchas especies silvestres cuando se ven afectadas por la acción humana o condiciones adversas. Hoy, Bambina y Teo encuentran en el Gran Acuario de Mazatlán no sólo un refugio, sino un hogar en el que se les garantiza una vida digna y segura.
Gran Acuario de Mazatlán invita a conocer a Bambina y Teo

El nuevo hábitat no solo se ha convertido en un hogar seguro y adecuado para Bambina y Teo, los venados cola blanca, sino también en una valiosa herramienta educativa para los visitantes del Gran Acuario de Mazatlán.
Este espacio ofrece la oportunidad de conocer de cerca a esta emblemática especie y reflexionar sobre la importancia de su conservación y protección.

A través de esta experiencia, los visitantes no solo podrán admirar a Bambina y Teo en un entorno diseñado para su bienestar, sino también aprender sobre los desafíos que enfrentan los venados cola blanca en su hábitat natural y cómo las acciones humanas pueden marcar la diferencia en su supervivencia.
El Gran Acuario de Mazatlán extiende una invitación a la comunidad para que conozca a estos entrañables ejemplares, sumándose al esfuerzo colectivo por cuidar y preservar nuestra fauna.
Este encuentro promete ser una experiencia enriquecedora, en la que el cuidado animal y la educación ambiental se combinan para inspirar conciencia y compromiso. El Acuario está abierto al público todos los días, en un horario de 9:00 am a 6:00 pm.
Con información de Luz Noticias, Los Noticieristas y El Sol de Mazatlán.