Recorrer la Ruta 66 en Arizona es conectar con la historia de Estados Unidos, con los sueños de quienes buscaron un nuevo comienzo y con la aventura del camino abierto.
Nancy Valenzuela / NORO
Visitar la Ruta 66 en Arizona es una experiencia llena de historia y paisajes únicos de Estados Unidos. Conocida como la “Mother Road”, esta carretera nació en 1926 para conectar Chicago con Los Ángeles y se convirtió en símbolo de libertad, migración y aventura.
Aunque fue oficialmente retirada en 1985, la esencia de esta vía se mantiene viva, especialmente en el tramo Arizona, donde se conservan más de 140 kilómetros mejor preservados, desde Kingman a Seligman.
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Cómo llegar a la Ruta 66 en Arizona desde México
Para quienes viajan desde el noroeste de México, especialmente desde Sonora, la forma más práctica es cruzar por la frontera de Nogales, Sonora – Nogales, Arizona. Desde ahí puedes tomar la Interestatal I-19 hacia Tucson, conectar con la I-10 rumbo a Phoenix y posteriormente incorporarte a la I-40, que corre paralela a la antigua Ruta 66.
El punto ideal para iniciar tu recorrido histórico es Kingman, Arizona, considerado la puerta de entrada al tramo de esta ruta. Desde ahí podrás recorrer la ruta hacia el este hasta localidades como Seligman, Williams y Flagstaff, continuando incluso hasta Holbrook y el Petrified Forest National Park.
Lugares que no puedes perderte de la Ruta 66 en Arizona
Kingman
Kingman marca el comienzo perfecto para explorar la Ruta 66 en Arizona, y su ubicación entre Las Vegas y el Gran Cañón la convierte en un punto clave. Aquí encontrarás museos, tiendas retro y restaurantes como Mr. D’z o la locomotora Santa Fe.

Oatman
Antes o después de Kingman, vale la pena llegar a Oatman, un antiguo pueblo minero que conserva su esencia del Lejano Oeste. Entre sus principales atractivos están los burros salvajes que caminan libremente por sus calles, descendientes de los animales usados en las minas, así como el Oatman Hotel, mismo en el que pasaron su luna de miel los actores de Hollywood Clark Gable y Carol Lombard.

Hackberry General Store
En pleno desierto encontrarás el Hackberry General Store, una de las paradas más fotogénicas de la Ruta 66. Este antiguo punto de abastecimiento se ha transformado en una tienda de souvenirs llena de objetos vintage, autos clásicos y referencias al mítico número 66.

Seligman
Seligman es uno de los pueblos más emblemáticos de autovía ya que su calle principal recrea el imaginario clásico de la Ruta 66 con neones, autos antiguos y tiendas coloridas. Aquí destaca la barbería de Ángel Delgadillo, considerado el “padre de la Ruta 66 moderna” por su labor en la preservación de esta histórica carretera.

Williams
Williams es un pueblo que conserva el trazado original de la Ruta 66 y ofrece una amplia oferta de moteles, restaurantes y bares con temática del Viejo Oeste. Además, es uno de los accesos más cercanos al Gran Cañón.

Flagstaff
Flagstaff combina historia con un ambiente joven y vibrante gracias a su universidad. Desde aquí puedes explorar destinos icónicos como Sedona, Monument Valley o Antelope Canyon. Su centro histórico, donde la Ruta 66 se convierte en Santa Fe Avenue, está lleno de hoteles y restaurantes con encanto.

Winslow y Holbrook
En Winslow se encuentra el famoso mural “Standin’ on the Corner”, inspirado en la canción de Eagles. Más adelante, en Holbrook, puedes vivir una experiencia única alojándote en el Wigwam Motel.

Petrified Forest y Meteor Crater
Cerca de Holbrook se encuentra el Petrified Forest National Park, un paisaje único con troncos fosilizados de más de 200 millones de años. También puedes visitar el Meteor Crater, un enorme cráter..
Desde pueblos fantasmas hasta maravillas naturales, este trayecto ofrece una experiencia inolvidable para cualquier viajero.
Con información de Get Your Guide, Viaje Costa Oeste y GQ




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